



Las palabras se quedan cortas para abrazar tantas emociones, el reencuentro con las viejas compañeras y amigas nos sacude fuerte y positivamente. Horas antes, la ansiedad nos iba ganando, mensajes por mail, llamadas telefónicas, coordinaciones varias, para el ansiado encuentro, y por fin, a las 8 y algo de la noche nos encontramos en casa de Sylvana, y, sin mediar más protocolo, estábamos conversando y compartiendo como hace tantos (no vale decir cuántos) años en nuestra infancia y adolescencia.
Sin duda que esos lazos creados son muy intensos, son poderosos, y nos permiten hoy usar el vocablo REENCUENTRO en toda su amplitud, nos reencontramos con nuestra historia, con nuestros afectos, hasta con algún que otro rencor hacia algunas actitudes no muy pedagógicas que vivimos en el pasado.
Este "pasar revista" a cientos de anécdotas nos permite también resituarnos hoy, y desde aquel foco del ayer ver, qué niñas fuimos? qué experiencias nos marcaron? qué alegrías, qué temores? toda esa materia prima vuelta a ver,con una luz actual, y también seguir el camino de cada una de nosotras en la vida, qué nos pasó, qué nos tocó, que nos animó... y hay tanto más por compartir!! Gracias a todas por estar, por el afecto, por la buena onda, por la alegría del encuentro.